Global Council for Tolerance and Peace

ESTAMOS ARRASANDO CON LA SOLUCIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO: LOS BOSQUES

En 2017 el mundo perdió un área del tamaño de Bangladés. Restaurar y reforestar este ecosistema.

¿Se acuerda cuando en el colegio le decían que el agua era un recurso que nunca se acabaría, y que cada vez que usted abriera el grifo de su casa, ahí iba a estar, fresca y cristalina para su deleite? Pues la historia ha cambiado y ahora hay lugares como Ciudad del Cabo, São Paulo, El Cairo y Ciudad de México que adoptan medidas contra reloj para evitar el famoso ‘día cero’, el momento en que, y de manera indefinida, se tendrán que cerrar las válvulas de los acueductos. Pues bien, algo similar está ocurriendo con los árboles, solo que con menos protagonismo: pueden dar la sensación de ser infinitos pero no lo son. Y están acorralados.

La semana pasada, un informe especial del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas lanzó una advertencia: existe una relación estrecha entre frenar la deforestación y la posibilidad de mantener la temperatura global del planeta por debajo de 1,5 °C.

Gracias a la capacidad que tienen de absorber y almacenar carbono, los bosques pueden proporcionar “hasta el 30 por ciento de la solución climática” que se necesita para evitar escenarios “catastróficos” e “irreversibles”, dice el documento. Sin embargo, no es tarea fácil: tan solo el 2 por ciento de la financiación para asuntos relacionados con el clima se destina al sector forestal, mientras los científicos hacen un llamado a hacer transiciones “rápidas, de gran alcance y sin precedentes” en todos los sectores (energía, transporte, construcción, uso del suelo, industrias, etc.).

Y las cosas no andan bien para estos ecosistemas. En el 2017 el mundo perdió un área de árboles tropicales del tamaño de Bangladés: 15,8 millones de hectáreas; eso es como si casi 40 estadios de fútbol desaparecieran cada minuto durante doce meses.

La organización internacional WWF, en su informe ‘Bosques Vivos’, advierte, además, que más del 80 por ciento de la deforestación entre 2010 y 2030 tendrá lugar en apenas once lugares, los llamados ‘frentes de deforestación’. La lista de estas víctimas principales de la motosierra, la ilegalidad, las quemas indiscriminadas y la ausencia del Estado son: la Amazonia (otra vez), el bosque Atlántico del Gran Chaco, Borneo, el Cerrado brasileño, el Chocó-Darién, la Cuenca del Congo, África oriental, el este de Australia, Nueva Guinea, Gran Mekong y Sumatra.

“Si no se actúa para cambiar las tendencias actuales, en esos lugares podrían destruirse hasta 170 millones de hectáreas de bosque en la próxima década, lo que supone más del 80 por ciento del total de la pérdida forestal en el mundo. Imaginemos que desaparece en apenas 20 años un bosque del tamaño de Alemania, Francia, España y Portugal juntos”, advierte WWF.

Hay una lista larga de todos los servicios que prestan los bosques a la humanidad, de los que usted depende días tras día: suministran aire y agua limpia, albergan más de tres cuartas partes de la biodiversidad terrestre que hay en el mundo, eliminan alrededor de una cuarta parte del CO2 que los humanos emitimos cada año, son fuente de alimento (animal y vegetal), medicina y combustible para más de mil millones de personas, brindan espacios para la recreación y el turismo de naturaleza, reducen los deslizamientos y la erosión del suelo (actuando como barreras y esponjas), entre otros.

También podría gustarte