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EN COLOMBIA TODAVÍA NO EXISTE EL HÁBITO DE DONAR SANGRE

Aunque expertos dicen que en el país se están cubriendo las necesidades mínimas, se necesita más.

La sangre es un tejido líquido compuesto por células (glóbulos rojos y glóbulos blancos) o partes de ellas (plaquetas), flotando en una parte líquida (plasma) que contiene proteínas y nutrientes. Solo el cuerpo puede producirla y por eso la única manera de obtenerla en humanos, y así salvar vidas, es a través de las donaciones o transfusiones que una persona pueda hacer.

Con ese dato, que se difundió por el Ministerio de Salud, a propósito del día del donante de sangre, o recordando que el procedimiento solo toma 30 minutos y permite que tres personas sigan viviendo bastaría para crear conciencia, pero no. En realidad, donar sangre aun no es un hábito en los colombianos.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud, en el 2017 se donaron más de 830.000 unidades de sangre, que sirvieron para que cerca de 432.000 personas recibieran trasfusiones. El 77,9 por ciento provino de nuevos donantes, es decir de personas que hicieron esta labor por primera vez, y solo el 22,1 por ciento vino de ciudadanos que lo hacen habitualmente, al menos dos veces al año.

Según José Arnulfo Pérez, médico cirujano, patólogo con maestría en medicina transfusional y presidente de la Asociación de Bancos de Sangre y Medicina Transfusional, el balance se debe tomar con pinzas, porque si bien el proceso de abastecimiento ha mejorado y actualmente los bancos de sangre están al 90 por ciento, esas reservas serían insuficientes en caso de siniestros de grandes proporciones.

Pérez indica, igualmente, que esos niveles de abastecimiento se dan sobre todo en las grandes ciudades y que en regiones apartadas, como Amazonas, Chocó, Guaviare, Guainía y Vichada no hay unidades de sangre y plaquetas suficientes.

El experto apunta, en ese sentido, que las autoridades deben hacer énfasis en crear una cultura de donación altruista para por lo menos triplicar el número de donantes habituales y que cada personas aporte su granito de arena por lo menos dos veces al año.

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