Global Council for Tolerance and Peace

El hambre, un flagelo que también ataca a países en desarrollo

66 millones de niños y niñas en edad escolar primaria asisten a clases con hambre y cada año 19 millones de niños nacen con bajo peso en países en desarrollo

El avance sostenido de la sociedad y el crecimiento poblacional del mundo tienen un enemigo común: El hambre. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) unas 795 millones de personas en el mundo, es decir uno de cada nueve individuos en la tierra, no lleva una vida saludable por carecer de alimentos.

Pero este flagelo tiende a afectar a los países en desarrollo, aunque resulte paradójico. Resulta que en estas naciones el 12,1% de la población padece de hambre.

Los niños son los más afectados, pues 100 millones mueren al año por carecer de una nutrición eficiente; es decir, uno de cada 100 niños presentan un peso inferior al normal y uno de cada tres padece de retraso en el crecimiento.
La población infantil de los países desarrollados es, sin duda, la más vulnerable; la falta de alimentos no sólo afecta su salud, sino también su rendimiento intelectual y su desarrollo en la sociedad. El PMA reveló que 66 millones de niños y niñas en edad escolar primaria asisten a clases con hambre.

Cada año 19 millones de niños nacen con bajo peso en países en desarrollo. Uno de cada seis recién nacidos pesa menos de 2.500 gramos al nacer.

CIFRAS MUNDIALES DEL HAMBRE

Para los niños y niñas la desnutrición sigue siendo una de las principales amenazas para la supervivencia, la salud, el crecimiento y el desarrollo de sus capacidades.
En el mundo, 3.1 millones de niños mueren al año por causas del hambre; la mayoría son menores de cinco años de edad.

Es decir que el 45% de las muertes infantiles son producidas por la falta de alimentación, en todo el globo terráqueo.

Para los niños y niñas la desnutrición sigue siendo una de las principales amenazas para la supervivencia, la salud, el crecimiento y el desarrollo de sus capacidades, sobre todo en países africanos y asiáticos, e incluso de Centroamérica y suramerica.

Basados en datos referidos al problema de la desnutrición infantil en el mundo, los diez países que encabezan las cifras más altas son India, Nigeria, China, Bangladesh, Congo, Filipinas, Tanzania, Pakistán, Indonesia y Etiopia.
Centroamérica no escapa de esta realidad. Guatemala, con un 54% de desnutrición crónica, se sitúa en niveles semejantes a los de algunos países africanos y asiáticos.

En Venezuela, la desnutrición infantil se ubica en 11,4%, según informes reseñados por la fundación Cáritas, el estudio incluye casos de menores que han perdido hasta 60% de peso, una verdadera alarma y situación de crisis según la Organización Mundial de la Salud.

La desnutrición infantil es considerada una enfermedad que afecta a todos los países del mundo. En América Latina y el Caribe el 16% de los niños y niñas menores de cinco años sufren de desnutrición crónica y 9 millones corren en riesgo de desnutrirse, según el Programa Mundial de Alimentos de la Naciones Unidas.

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