Global Council for Tolerance and Peace

AMIGOS, UN BUEN MOTOR PARA LAS PRÁCTICAS SALUDABLES

Las amistades son una influencia positiva para estilos de vida sanos y para la actividad física.

Está claro que las amistades y las relaciones interpersonales son un foco de buena salud, siempre y cuando se trate de entornos sanos. Se comparte, se crece, se enriquece, se es feliz, básicamente, lo que en últimas es insumo para la estabilidad mental. Pero de acuerdo con expertos y estudios recientes, los amigos también pueden ser el mejor motor para interesarse por la actividad física, que redunda en estilos de vida saludables.

Investigaciones recientes dan fe también de la influencia del entorno social en la práctica de la actividad física. Y no solo en la vida adulta. En realidad, esa injerencia comienza desde la niñez, tal como encontró un estudio publicado a finales del pasado mes marzo en ‘Psychological Science’, una revista de la Asociación para la Ciencia Psicológica.

Dicho trabajo halló que el tiempo compartido con amigos en la infancia se asocia con la salud física en la edad adulta. Tal como menciona el portal Science Daily, los científicos analizaron los datos del Pittsburgh Youth Study, un estudio longitudinal que siguió a un grupo de 267 niños que fueron reclutados inicialmente para participar como estudiantes en las escuelas públicas de esa ciudad estadounidense.

En ese estudio, los padres informaron a lo largo de las décadas cuánto tiempo pasaron sus hijos con sus amigos durante una semana normal, comenzando cuando tenían alrededor de 6 años y hasta los 16 años.

Lo que hallaron fue que los niños que pasaron más tiempo con amigos en esas edades tendían a tener una presión arterial más baja y un Índice de Masa Corporal (IMC) menor que los niveles normales al llegar a los 30 años.

La psicóloga Jenny Cundiff, de la Texas Tech University, concluye que los resultados de este estudio longitudinal proporcionan una fuerte pista de que la integración social temprana es buena para nuestra salud, independientemente de otros factores como personalidad, peso y estado social de la familia. “En resumen –comenta ella– nuestros amigos pueden proteger la salud”.

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